031. Y con todos ustedes: Madeleine, mensajera de los dioses

031. Y con todos ustedes: Madeleine, mensajera de los dioses

Me: Podría describirte como creo que eres, pero no se me ocurre un personaje en particular con el que pudiera asociarte…

Madeleine: Está bien, no tiene que ser un personaje real. Solo sitúame en un escenario y hazme una descripción.

Me: Estados Unidos, año 2015. Madeleine Miller, fanática del cine y artista del diseño con complejos de inutilidad. Desesperada por no encontrar un empleo o algo que la haga sentir importante en su vida, se dedica día a día a trabajar en su obra hasta largas horas de la madrugada. Sus proyectos son poco claros y su crisis de los 20 años solo parece empeorar con cada minuto. La frustración alcanza su clímax después de que su gato derrama una taza de café sobre su trabajo de toda la vida. Madeleine enloquece y decide darle un nuevo rumbo a su destino…

Madeleine: Jajaja. Está genial. Ojalá tuviera un gato. Pensé que me ibas a situar en otra época.

Me: Madeleine Miller. 22 años. Estados Unidos, 2016. Artista del diseño gráfico y fanática de los ponys.

Madeleine: Jajaja, es gracioso porque los caballos me dan miedo.

Me: Si te ponía en el siglo XIII seguro me habrías dado una patada.

Madeleine: Depende de lo que hubieras hecho la escena, pero entiendo a lo que vas.

Me: Madeleine Miller, 19 años. Tenochtitlán, 1250. Artista del diseño y madre de familia. Sacerdotisa loca.

Madeleine: Ay, Dios mío. Jajaja.

Me: Viajera en el tiempo, además: La ciudad de Tenochtitlán fue fundada un siglo más tarde.

Madeleine: Me habría gustado ser una viajera en el tiempo.

Me: Madeleine, mensajera de los dioses: un alma desalmada aficionada al buscaminas. Una mujer con estrictos códigos morales que jamás se atrevería a cometer herejía. Es por eso que se encuentra con un dilema moral cuando los intereses de Quetzalcóatl y la Computadora DIOS-23 entran en conflicto. ¿A cuál de los dos dioses debería Madeleine ofrecer sus sacrificios?

¿A cuál escogerías? Quetzalcóatl solo quiere oro y sangre… mientras que DIOS-23 quiere… ehm… él quiere… eh… ¡un mundo donde el chocolate se intercambie por felicidad!

Es por eso que te envió al pasado como mensajera para observar a la civilización Azteca y su uso del chocolate como comprador de felicidad. ¿Y el mensaje? El mensaje es que el fin está cerca… porque cuando termines con tu observación, tienes que destruir a toda la civilización y volver al futuro con todo el chocolate…

¿A quién escoges…?

Madeleine no se decide.

Madeleine no es capaz de traicionar a ninguno de sus dioses y por lo tanto termina fallándole a ambos. El castigo de los dioses no se hace esperar. Un virus informático se apodera del alma de Madeleine mientras que los siervos de la Serpiente Emplumada arremeten contra su hardware. Su corazón es arrancado y arrojado en la hoguera. [–MAL FINAL]

004. Roto, destrozado y hecho pedazos…

004. Roto, destrozado y hecho pedazos…

Me: ¿Cuál es tu récord de mayor tiempo sin dormir? Creo que hoy romperé el mío… lo destrozaré… lo haré pedazos.

Bueno, realmente no tengo idea de cuál sea mi récord ni de cuánto tiempo llevo despierto. ¡¿Crees que una persona con sueño es capaz de pensar con claridad?!

Pero, aun así, tengo ganas de romper algo… de destrozarlo… de hacerlo pedazos…

Quiero destruir el corazón de alguien. ¿Me permitirías destruir el tuyo? ¿No? ¡Entonces destroza el mío! Dime que me amas y que estarás siempre a mi lado, luego dime que ya no me amas y que deseas estar con alguien más…

¿Tampoco? Ya veo… no lo harás. Al parecer no puedes conseguir dolor cuando lo quieres… Ah, pero cuando no lo quieres, ¡es todo lo que puedes conseguir!

La vida no es justa. Yo no nací ayer… En mi próxima vida quiero ser un gato o una mujer… ¿Cuál crees que sería mejor?

Madeleine: ¿Un gato, tal vez?

Me: Ambos poseen cuerpos sensibles al placer, aunque el del gato es mucho más habilidoso… Pero ¡piénsalo bien! ¡¿Cuántos corazones podría romper si fuera una mujer?! Cómo me deleitaría destrozando uno tras otro…

Y después de ser una mujer y un gato, seré una estrella. Me convertiré en un agujero negro y destrozaré el universo entero. Los arrastraré a todos hacia el centro de mi destrozado y oscuro corazón… ¡Está bien! Déjame contarte una triste historia…

Madeleine: Cuéntame.

Me: Un canal de gastronomía basado en platos vistos en obras de ficción. ¡Esa es una historia feliz! Piénsalo… Quiere decir que se está haciendo posible lo imposible, que se está haciendo que exista lo que no existe. ¿No es eso la cosa más feliz para el hombre?

Madeleine: Un hombre podría ser muy feliz con eso, sí.

Me: Sin embargo, es algo lamentable que yo no sepa cocinar y no cuente con los materiales necesarios para someterme a la dura pero fructífera disciplina de la práctica… En otras palabras, no es posible para mí hacer posible lo imposible ni darle existencia a lo inexistente… La vida me castiga. Estoy condenado a ser la persona más infeliz de este mundo, ¿verdad? Esto es demasiado triste…

Es cierto, quería contarte una triste historia… pero ya no estoy de ánimos para contarla…

Madeleine: Haha, okay. De todos modos, ánimo, chico. 🙂

Me: No. ¡Espera! No es posible que exista tristeza sin felicidad. ¡Y por cada historia triste hay al menos una feliz! Luego de tanta tristeza, al fin puedo notar algo de alegría en todo esto… ¡¿Te das cuenta de lo que estoy hablando?! ¡Tantas emociones son una locura!

¡Oh, Dios, Dios, Dios! ¡Dios! ¡Dios debe de estar loco por crear tanta contradicción! ¿No lo crees?

¡Esta es la historia más feliz! ¡¿Es que no te das cuenta?!

Madeleine: Sinceramente, no entiendo nada de lo que estás hablando.

Me: Oh, Dios, de nuevo me llenas de melancolía… Primea y única cosa de la que puedo presumir en el día y no consigo nada de reconocimiento… ¡Nada! Ni un poco, ni un poco de un poco, ni un poco de un poco de un poco…

Madeleine: