019. El dilema del erizo

019: El dilema del erizo

Me: Hoy me encontré otra vez con ella -con Blanca-, yendo hacia la universidad. Traté de pasar rápido por un lado de ella, pero fue inevitable encontrarnos cara a cara.

De todos modos, pasé derecho y creo que solo la miré con una cara fea.

Ella me miró con la misma sonrisa bonita de siempre, mostrando lo feliz que es sin mí y lo poco que le importa si le hablo o no.

Madeleine: Estoy segura de que le importas mucho.

Me: No lo suficiente.

Madeleine: …Si no, no se habría preocupado por ti, ni te habría intentado ayudar con tus problemas.

Me: Para ella, un día sin verme y sin saber que existo debe ser exactamente igual que cualquier otro. Lo que quiere decir que mi valor es de un cero absoluto.

Madeleine: Tu valor no depende de los demás, chico.

Me: ¿Entonces? ¿Depende de mí? Porque si ese es el caso, entonces mi valor no es de cero… ¡Sería de infinito negativo! Eso ni siquiera es un número, pero así sería… No tengo ningún valor positivo. Odio mi vida. Me odio a mí mismo.

Madeleine: Tampoco es así. Vales más de lo que crees.

Me: La extraño mucho… ¿Crees que soy una mala persona? ¿Crees que le haya dolido que solo haya pasado derecho y la haya mirado feo?

Madeleine: Seguro le ha dolido… o por lo menos la habrá dejado extrañada, supongo. 

Me: Soy una persona horrible, ¿verdad?

Madeleine: No, no lo eres.

Me: La quiero mucho… Hoy estuve en la calle y sentí que ya no me gustaba nadie, que ninguna persona podría llegar a tener un valor para mí nunca más. Sentí que ya no podía querer a nadie nunca y que iba a odiar al resto del mundo por siempre.

¿Crees que algún día pueda volver a querer a alguien como he querido a esos dos colores? No me gustaría volver a querer a alguien así, solo para sufrir igual que lo he hecho por ellas dos.

Madeleine: Y ahí está, el dilema del erizo. 

Me: El sufrimiento ha sido más grande que las cosas buenas… ¿Para qué sigo viviendo? Nada tiene sentido.

Madeleine: …

Nota del editor (o sea yo mismo, unos años después de lo relatado en la entrada anterior): Por si muero antes de registrar el sufrimiento que vino después de esto… Respondiendo a la pregunta de si he vuelto a amar a alguien más: la respuesta es sí, al menos un par de veces más, y tal y como me lo esperaba, nunca pude tener una historia feliz… Que en paz descanse mi destrozado espíritu.

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