009. Cuestiones de género I

Disclaimer: Esta conversación tuvo lugar un largo tiempo atrás, mucho antes de que ciertas concepciones (especialmente en lo referente a la distinción entre términos como “género” y “sexo biológico”) fueran estandarizadas o siquiera incluso concretadas, por lo que hoy en día podrían considerarse pensamientos atrasados (pues literalmente lo son). Sin embargo, considero que la reflexión contiene una argumentación válida para su contexto, y las entradas de este diario, tienen como objetivo justamente el ser un registro de un determinado momento en un determinado espacio de ese Todo que llamamos la vida de un poeta psicópata. Más aún, considero que algunos de los pensamientos plasmados aquí son incluso adelantados para la época en que fueron concebidos, razón por la cual decidí guardarlos en este registro desde hace tantos años. De cualquier modo, es posible que entre las páginas de este diario se encuentre más adelante una nueva discusión más actualizada en relación con este debate.

009: Cuestiones de género I

Me: Algunas personas ya llegan a un cierto extremo de estupidez con estas cosas que definitivamente no es sano… 

Madeleine: Me recuerda a las personas que tratan a sus mascotas como si fueran bebés. Algunos se pasan.

Me: Es cierto, hay muchos raritos que les hablan a sus animales como si fueran humanos.

Madeleine: Digo, es normal quererlos y darles cariño. Pero de ahí a tratarlos como bebés, pues…

Me: Está bien que les digas palabras de afecto, porque la intención de ese tipo de actos no esperar una respuesta, recíproca o no, verbal ni conductual. Tienen una función simplemente expresiva. Pero cuando empiezan a hablarles y preguntarles cosas, a darles indicaciones verbales de responsabilidades que ni siquiera van a entender… Bueno, eso ya es estúpido.

Y esto de los bebés también es muy estúpido: “Que el niño elija lo que quiere ser”. Como si los niños supieran un carajo de la vida. No hay necesidad de “quitarles” su género biológico y natural. Si más adelante, cuando realmente sepan sus intereses, quieren hacerlo, entonces podrán decidir, como los transgénero de hoy en día. (Si es que se puede decir de ellos que realmente saben lo que quieren) Ninguno de ellos necesitó nacer sin género para eventualmente decidir con cuál se sentían más cómodos. Todo esto es muy estúpido.

Madeleine: Sí, es algo complicado. Lo que yo haría en relación con eso de “criar a un bebé con género neutro”, sería simplemente dejar que escoja los juguetes que usa. No imponerle ninguno. Si es una nena y quiere jugar con carritos, pues que lo haga.

Me: Sí. Es que ese es el problema. El problema es la perspectiva de la sociedad, no lo que piense cada bebé. Y “quitarle” el género al niño no va a cambiar a la sociedad. Si el niño quiere jugar con muñecas, está bien por él, no importa si es hombre o mujer, o si siente atracción por los hombres o las mujeres. Y no importa si no tiene un género. La sociedad lo seguirá juzgando.

Así que eso de “quitarles” el género a los niños no es que ayude en contra de ese tipo de bullying o rechazo del que han sufrido las personas transgénero. 

Porque el problema no es lo que piense el bebé, sino lo que piensa la sociedad.

Es por eso que la mayoría de personas con sexualidad o identidad diferentes a la normal establecida por la sociedad se terminan acomplejando, porque se sienten juzgados.

Madeleine: Entiendo. ¿Entonces qué harías tú?

Me: Criaría a un niño normal y lo reconocería por su “género” biológico, pero no le impondría ningún tipo de rol o idea de género social. 

De hecho, ahora que lo pienso, todo esto del transgénero en general es bastante ridículo.

El asunto de la sexualidad está bien, porque es algo que va a afectar tus decisiones y tu estilo de vida. 

Pero lo del género es absurdo, porque los hombres y las mujeres somos prácticamente iguales, excepto por las diferencias biológicas. Quiero decir, eso de decidir un género es absurdo, porque realmente no existe ninguna diferencia sustancial entre un género y el otro, o cualquier de los otros que se han inventado; solamente son nombres.

Si sacas a un hombre y a una mujer de sus cuerpos, ¿qué queda? ¿Son diferentes en algo?

Madeleine: No lo creo.

Me: Un niño no necesita un género para decidir si quiere jugar con muñecas o con carritos. 

Un hombre no necesita un género para decidir si se quiere acostar con hombres o con mujeres. 

Creo que a lo que estoy llegando es que… el género realmente no existe. Nunca ha existido. 

¿Qué significa que una persona que nació como hombre “se sienta como una mujer”? No significa nada. ¿Qué es “sentirse como mujer”? No existe una forma de sentirse como mujer. ¿Sentirse emocional es sentirse como una mujer? No, porque los hombres también pueden ser emocionales. Inteligencia, intereses, temperamento, carácter, no existe ningún tipo de cualidad psicológica que sea exclusiva de hombres o de mujeres. No existe un “sentirse como mujer”. 

A menos que un hombre con pene sienta que físicamente tiene una vagina, lo cual ya es claramente un error de percepción o un delirio. 

En otras palabras, el género no existe. Existe el sexo, que está determinado por la biología genital de las personalidad. Y la sexualidad, que está determinada por los intereses que cada persona tenga con respecto a lo que desea hacer con su cuerpo. Esas son diferencias que existen.

Madeleine: Es cierto.

Me: El género también existe, pero solo como una fabricación social. Y eso es lo que está mal. Decir que hay cosas que son de hombres y cosas que son de mujeres. 

En conclusión, no hay necesidad de quitarles el género a los niños porque no tienen. Es algo que nunca ha existido. 

A quien hay que quitarle el género es a la sociedad. Quitarle esa concepción de que hay “cosas de hombres” y “cosas de mujeres”. 

Madeleine: Interesante. Tienes razón.

Me: Sí… pero la gente seguirá siendo estúpida y creando tendencias estúpidas y complicando innecesariamente las cosas simples. Como los que están tratando de cambiar el lenguaje para satisfacer necesidades innecesarias. 

¿Crees que realmente terminen logrando cambiar el lenguaje o que el rechazo siempre será más grande’

Madeleine: Bueno, no creo que logren algo implementando el morfema de la e para neutralizar todas las palabras. Pero tal vez la gente sí use más frecuentemente términos femeninos o ya neutrales. Por ejemplo, en vez de decir “el hombre”, decir “la humanidad”. Y así. 

Me: Porque la verdad es que, técnicamente, el lenguaje no tendría ningún problema si fuera como ellos lo sugieren. El problema es que estamos acostumbrados a una forma y no nos gustan los cambios. 

Técnicamente, si hubiera sido desde el principio como ellos lo proponen, no habría ningún problema. Que hubiera una forma para el femenino, otra para el masculino y otra para el neutro. No pasa nada. Está bien. Solo que así no es como ha sido, y sí, por lo general nos va a sonar desagradable que nos cambien las cosas como las conocemos.

Por eso me pregunto si tal vez algún día conseguirán cambiarlo, o el rechazo de los que se oponen terminará impidiendo el cambio.

Supongo que esta discusión ni siquiera existe en otros idiomas. No sé, la verdad. En el inglés, por ejemplo, no existe el género gramatical… aunque aun así salen con estupideces como la de los “theybies”. 

Madeleine: Sí, y el francés debe ser todavía peor que el español.

Me: Pensándolo bien, el idioma debería ser más como el inglés, sin género gramatical. El hecho de que los sustantivos, las cosas, cualquier objeto inanimado, tenga un género, no tiene sentido. 

Pero así es como ha sido desde hace muchos años, supongo. 

De hecho, hay algunos estudios que han demostrado que las diferencias de género percibidas por la sociedad existen incluso en los objetos, gracias a ese tipo de lenguaje que utilizamos. ¿Te había hablado de ese estudio antes?

No recuerdo las palabras exactas, pero inventaré un poco solo para darte una idea.

Por ejemplo, la palabra “llave” es un sustantivo femenino en español, y creo que es masculino en alemán.

Como dije, puede que esté inventando, pero es para darte una idea.

En fin, cuando le pedían a la gente que diera característica de esa palabra, de ese objeto, o que dijeran con qué cosas lo asociaban, en los países donde el sustantivo femenino tendían a asociar la llave con cosas como “es pequeña, bonita”, cosas más “femeninas”, mientras que en los países donde es un sustantivo masculino lo asociaban con cualidades más “masculinas”, como “seguridad, protección”. El mismo objeto. Un objeto del mundo real, que debería ser igual para todos. Es percibido de diferentes maneras sólo por la gramática del idioma desde el que se percibe el objeto. 

Así que, para reafirmar mi conclusión, el género es una invención absurda que ha existido durante mucho tiempo en nuestra lengua y nuestra sociedad, pero no es más que una fabricación arbitraria creada a partir de la costumbre.

Una asociación o agrupación arbitraria de conceptos en dos categorías inventadas por capricho.

Ah, no sé por qué me pongo a hablar de cosas tan complicadas. Podría escribir un ensayo. ¿Dónde estaban estos temas y estas divagaciones cuándo tenía trabajos de la universidad? 

Ahahaha… 

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s